sábado, 12 de marzo de 2011

Políticamente incorrecto

Estimada persona aburrida que ciber-transita por este blog: Esta entrada es de mal gusto. Muy mal gusto. Tanto que casi me hace odiarme por ser una persona que tiene arrebatos irreprimibles de humor negro. Sólo casi. Pero, como su título indica, esto es tan políticamente incorrecto como se puede, y no persigue más fin que vomitar veneno. La autora pide paciencia, amor y les pide que guarden su repudio... De la misma manera, promete empezar a morderse la lengua y a medicarse con tres pastillas de pudor y pertinencia al día.

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La noche del 10 de marzo de 2011 me encontraba embebida por páginas de periódico, tijeras y cafeína, al borde de la locura por no poder terminar una tarea que hacía resurgir mis demonios internos. Me invadía la congoja, tenía sueño y no paraba de entonar una canción sobre cacahuates. En pocas palabras, no me encontraba en el mejor estado mental. Mi universo privado, descompuesto y famélico de cordura cuando supe que en Japón había habido un terremoto y, posteriormente, un tsunami.

Quizás se debía a mi privación de sueño o a mi espíritu de filósofo en progreso, pero no pude evitar hacer ciertas consideraciones, que maduraron hoy dentro de mí y ahora deseo compartir con aquellas personas que tengan la imperiosa necesidad de malgastar su tiempo:

Primero tengo que decir lo que es obvio: Los mayas están jugando con nuestra mente antes de dar el golpe contundente en el apocalíptico 2012. O eso o las cuentas no les salen tan bien como nos hicieron creer, porque existe mucha alharaca con toda la idea del "fin del mundo", pero desde el año pasado estamos de simulacro en simulacro, mientras ellos ríen y nos envían señales de que estamos en la antesala de la muerte. Les vendría bastante bien uno de los calendarios de las azafatas de Mexicana, que también sienten que se les viene el fin del mundo (aunque por motivos más económicos que cósmicos), y así se dan cuenta que todavía les falta un año para hacer su entrada triunfal. Aunque, si no saben leer números arábigos tenemos un serio problema.

Me pregunto si en este caso Bruce Willis, Sylvester Stallone, el Gobernator o algún otro macho de músculos crecidos y ropa desgastada nos va a rescatar. O, mejor aún, si se cumple la profecía Marvel y aparece un superhéroe precolombino, sin miedo a nada y capaz de hacer la danza de la lluvia (en el norte se lo agradecerían). Ansío ver qué ocurrirá.

Pero, volviendo al país del sol naciente y de gente que tiene mirada de maldad infinita:

Una de mis teorías más fuertes sobre el origen del terremoto es que Dios está coludido con el Departamento de Seguridad de Estados Unidos y su verdadero objetivo era Cuba. Claro, falta que nuestro casi-albino Julian Assange nos corrobore la información con un cable de Wikileaks. De ser real, esto haría evidente algo de extrema importancia: A Dios no se le da muy bien la geografía, tanto, que se vería obligado a admitir en cierto programa pagado por el Sindicato de Trabajadores de la Educación que "un niño de primaria sabe más que él".

Mi segunda teoría involucra a Cthulu despertando de su sueño en R'lyeh, cosa que compagina con el hecho de que ahora el zodiaco cuenta también con una constelación reptante llamada Ofiuco. Es más que obvio que las estrellas están en posición para practicar el rito para tener a nuestro nuevo mesías con cabeza de molusco. Esto sólo puede suponer una tragedia para Chávez y AMLO, que están peleándose el título desde hace años ya. ¡Oops!

Y, finalmente, hablando de orígenes, la otra causa que veo factible involucra El origen de las especies. Aunque he de admitir que de las tres, esta es la que menos probable me parece: Si la Madre Naturaleza hubiese querido liberar al mundo de la sobrepoblación, habría generado el terremoto unos cientos de kilómetros más a la izquierda... Eso habría sido una caída para las maquilas, pero un gran paso para la humanidad.

Estas tres teorías sólo me llevan a una conjetura posible: Japón está mal puesto. Será por eso que el mundo lo recorrió 2.4 metros de su lugar original... Pasito a pasito la Tierra planea reubicarlo en un lugar donde estorbe menos. Cerca de Siberia, podría ser...

Pero, lo más importante es los efectos de este mal posicionamiento geográfico tiene.

El temblor, en principio, ha sido uno de los seísmos (amé esa palabra) más fuertes de los que se tiene registro. Supera al terremoto de la Ciudad de México, según el tal Richter, que tiene la mala fortuna de estar presente en todos los movimientos telúricos. Tan está acostumbrado que ya tiene su ranking... Por fortuna aquello no generó un problema de magna importancia. Sí, se cayó el florero de la abuela y la repisa que tenía incienso, se les desordenaron los papeles y algún optimista gritó "¡¡Vamos a morirnos todos!!" mientras corría como pollo por la habitación, pero nada más. Afortunadamente, a los nipones les tiembla tan seguido que ya perdieron el factor sorpresa. Sus construcciones están hechas con, lo que yo supongo, es la tela de la araña sobre la que 147984 elefantes se columpiaban, porque es resistente y (según dictan las nuevas tendencias) ecológicamente amigable. Eso redujo muchísimo el número de víctimas potenciales...

El problema vino después del temblor y de sus copy-pastes de menor escala, porque sacudieron el suelo marino y tuvieron un tsunami. ¿Se imaginan si Astroboy o las EVAs se mojaron en el proceso? Puff... y peor tantito, ¿pueden imaginar la cantidad de artistas "involucrados en causas humanitarias" que dijeron algo al respecto? Eso sí que es una desgracia. Para ilustrarlo, pongo el ejemplo de Dulce María, una filósofa posmoderna con aires de trovadora y romántica empedernida (que se graduó de una banda de gran prestigio llamada RBD): "como un tsunami en Japón, puede hacer que tus olas revuelquen el maldito corazón" El que creía que los haikus eran arte no conocía a este prometedor talento mexicano...

Pero, hasta eso, tener a todo Tokio apestando a mariscos no es tan trágico como el hecho de que su planta nuclear se derritiera como chocolate en un día soleado. Habían desalojado a la gente y declarado emergencia, sí, pero "afortunadamente" lo "tenían todo bajo control". Así son los japoneses, se empeñan en hacerlo todo bien y de manera meticulosa y no dicen si tienen complicaciones hasta que es demasiado tarde. Ellos muy mal.

Recién hoy, decidieron hacer una representación de Hiroshima y Nagasaki (patrocinado por Fukushima Productions). Y tienen a todo el mundo en ascuas, ¿de ahí saldrá la siguiente generación de pokemon? De cualquier modo, la Licenciatura en Entrenamiento Pokemon empezará a impartirse en universidades de prestigio a partir de Agosto 2011... Eso es tener espíritu emprendedor.

En resumen, la situación en el país de de la bandera bicolor las cosas están progresivamente empeorando, mientras el resto del mundo observa desde las pantallas en espera del ataque de Godzilla. Si he de ser sincera, yo esperaba que mi indiscutible ídolo de la infancia, Goku reviviera para salvarlos a todos, pero buscar las esferas del dragón toman tiempo. Y en eso ni San Google nos asiste... Pero, meh, como en película de Hollywood, los estadounidenses llegaron a salvar el día (bajo la dirección de Steven Spielberg). Mucho menos emocionante y más cliché... pero con excelentes efectos especiales.

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Reflexión final: La autora pide paciencia y alega locura temporal (aunque no sea cierto). Asimismo, rectifica que es capaz de tener pensamientos y discusiones serias, no sólo estos abortos de humor negro.

domingo, 20 de febrero de 2011

Dejo...

Y ahora, careciendo oficialmente de toda mi cordura, te lego a ti mismo, porque fuiste tan mío como yo fui tuya. Ahora, en este efímero ocaso de mi eterna muerte en vida decidí que no hay nada más digno de entregarte.

Podría darte mis cosas, mi autor y mi casa si así lo quisiera, pero no lo haré porque sería vulgar entregarte algo tan frío como muestra de mi calidez. Te dono, en cambio, mis sueños guardados en aquella cajita forrada de tul. Sé que la cuidarás mejor que nadie porque muchos de ellos fueron compartidos por ambos, y otros fueron inspirados por esa cándida sonrisa tuya.

Te otorgo también, y sin derecho a réplica o devolución, cada una de mis miradas. Algunas enamoradas que dejé bajo la almohada y otras iracundas, violentas y cortantes que refundí en mi oscuro armario.

Tuyos son todos mis pasos, sin embargo, no te donaré mis pies. Quédate mejor con todas aquellas huellas de tennis, zapatillas o pies descalzos que recorrieron tu corazón y marcaron nuestra vida.

Ahora ve y abre el cajón donde viven todas las pinturas de mi alma y saca una pequeña hoja de papel tornasolada con bordes arrugados. Cuando la mires, encuentra todos esos manchones y extraños colores que forman las muchas historias de una vida compartida por dos. Admira todos los poemas visuales que formaron mis sentimientos alrededor de ti. Luego, guárdalos de nuevo en tu cartera y sigue adelante.

Te regalo, al final, mis lágrimas para que tú no tengas que llorar, par que dediques a mis pensamientos una de esas sonrisas que tanto amé. Aquella tierna fotografía que guardo de ti.


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Nota al pie: Este legado, escrito por primera vez en los estertores de 2009, tiene un destinatario particular. Desgraciadamente, él decidió tomar la valija de sus recuerdos y salir, a la mitad de la noche, por la puerta trasera de mi vida. Fue algo tan repentino, que incluso salí con un quinqué a buscarlo entre las penumbras, sin darme cuenta que no puedo encontrar a quien no quiere ser encontrado. Así que, como una carta leída en un funeral, un pacto entre aquel que ha partido y los que le desean un buen viaje, he decidido publicar esto. La ironía es que, testé a favor de un muerto...y yo no creo en la resurrección del tercer día.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Receta para ser feliz

Advertencia: Rinde para 4 porciones.

Ingredientes:

  • 2 kilos de desdicha
  • 3/4 de taza de quejas en polvo
  • 1 litro de cretinismo
  • 6 trozos de tétricas esperanzas
  • 1/4 taza de deseos abyectos
  • 3 cucharaditas de auto control
  • 12 huevos
  • Sal y limón al gusto.

Instrucciones:

  1. Coloque en un recipiente las quejas en polvo, y revuelva con el cretinismo.
  2. Mezcle vigorosamente, agregando poco a poco la desdicha y revuelva hasta llegar a punto turrón.
  3. Licue los trozos de tétricas esperanzas con deseos abyectos. Asegúrese de que la mezcla desprenda un olor fétido, similar al de cucaracha aplastada.
  4. Coloque todo junto en un recipiente, mezcle en espiral hasta que se vuelva una masa uniforme, sin principio ni final aparente.
  5. Refrigere hasta que el platillo esté tan sólido que sólo exhale humo negro.
  6. Espolvoree el autocontrol sobre la mezcla. Recuerde que el platillo es altamente volátil y que, si no se maneja con cuidado corre riesgo de generar estragos de los más variopintos.
  7. Tírelo todo a la basura, quémelo y envíelo en una bolsa ecológicamente amigable hasta el depósito de cadáveres de su preferencia.
  8. Olvide sus problemas y, en un adorable ataque de misantropía, mande a todos a visitar a la amante y lingüista de cierto conquistador.
Nota: Los huevos son sólo ornamentales, pero sumamente necesarios para poder llevar una vida lo suficientemente feliz. Sin este detalle, esta receta no será eficiente.


viernes, 21 de enero de 2011

Reflejo

Y, tras el silencio que se había instalado, nació de sus labios una simple pregunta que le recalcitraba los huesos:

"¿Por qué?"

Pero el espejo nunca le respondió.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Juramento

Muestrate sin miedo ante el rostro de tus enemigos.
Sé valiente y recta, que Dios te amará.
Habla la verdad siempre, aun si te llevará a la muerte.
Salvaguarda a los que no no pueden por sí mismos y
No hagas mal.


Ése es el juramento personal por el que encomendaré mi vida. No lo creé yo, pero la persona que me inspiró a comprometerme con esto es una de las más valiosas y queridas para mí. Así que, con esta nueva medida en mi vida, juraré ser fiel a mí misma.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El ritual de ir acompañado al cine

Tal vez si fuese un poco más ortodoxa, o si no me atreviese a criticar de manera incisiva casi todas las cosas que se presentan ante mis ojos como "socialmente aceptables", me parecería de lo más adecuado realizar algunos rituales que se me antojan sin sentido. ¿Por qué realizamos en conjunto actividades que se diseñaron para experimentarlas en soledad? ¿Sólo porque nos es agradable y nos permite regodearnos en nuestro confort social?

Existen un millón de rictus sociales que no comparto. Algunos los sigo por costumbre o por no desentonar, finalmente, aunque heterodoxa sigo siendo un ser gregario, pero la mayoría los cuestiono por su inherente inverosimilitud. Ir al cine es una de ellas, pese a que no es la única.

Jamás me ha parecido una acción coherente ir acompañado a ver una película, o, todavía más radical, asumir que es parte intrínseca de una convivencia. El cine, al igual que un buen libro o un sencillo poema, forman parte de una experiencia interior en el cual el otro no puede intervenir. Dos personas nunca verán de la misma forma una película, por mucho que la vean juntos o que se esté transmitiendo en más de 1 millón de salas en todo el mundo. Así, una buena película se convierte en una adorable catarsis interior donde no se habla, no se comenta y se deja de vivir por escasa hora y media (en promedio).

Una vez puesto esto en consideración, ¿por qué van en paquetes? Una amiga dijo que es para "compartir soledades", pero eso no es parte de una interacción social real. No tiene sentido, claro, a menos de que los dos cumplan el pacto tácito de callarse y de ser individuos alienados de sí desde que se transmite el logo de la compañía cinematográfica hasta que abandonan la sala... Así de fácil y precario.

Al cine nadie va a escuchar la interesante oleada de comentarios que tienen las personas de al lado, ni a escuchar a los niños pequeños gritar o removerse en el asiento como si hubiese "pica-pica" en su ropa. Tampoco vamos a "disfrutar" de los murmullos o de las ingeniosas tonadas del celular de alguien en un recóndito lugar de la sala donde impera el anonimato. No escuchar ni ver, ni pensar siquiera en algo que nos distraiga de la trama.

El cine es como un libro. Se vive individualmente, porque hacerlo parte del colectivo resulta estresante y moroso. Podrá ser comentado, claro, pero, definitivamente, no es un desplante de maneras sociales ni, por mucho que lo quieran ver así, el óptimo lugar para estar con otra persona.

Vivan el cine, vivan la película, vivan la ficción... solos o en solitaria compañía, eso no me interesa. Sólo me pronuncio en contra de esos rituales sociales donde, de interacción social, no existe un carajo. Mejor irse a tomar un café, a rondar por una plaza comercial durante horas, a comer o a otro lugar donde sea aceptable relacionarse con otros.

Quizás esto se deba a que mis mejores memorias en un cine se dieron cuando fui totalmente sola, en horarios imposibles para la mayoría de la gente y me pude sumergir por completo en otros cuerpos y fungir como un espectador omnipresente y omnisapiente. Quizás es porque jamás he visto con buenos ojos ir acompañado a un sitio donde debes estar en silencio... pero, en fin, mis percepciones sobre esta masificación individual que se vive y se erige como algo deseable y bueno no son universales. Sigo siendo esa rareza con tendencias sociopatas a la que ustedes siguen leyendo porque algo de verdad encontrarán en mis palabras.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Aléjate

No te me acerques, que tu tacto me quema la piel.

No me hables, tus palabras perforan mis oídos hasta envenenar mi corazón.

No me veas, porque es entonces cuando se torna más insoportable la realidad y se me estruja el corazón.

No existas, tal vez entonces te vuelvas un sueño.

Detesto recordarte, entender que no hay en ti nada malo ni que yo te orillé a esta determinación. Procuro olvidar todos y cada uno de los momentos a tu lado, no me creo preparado para lidiar con tantas maravillas, con el recuerdo de un amor que prometimos que duraría pero murió sin siquiera darnos la posibilidad de guardarle luto. Se esfumó como una pompa de jabón.

Me dueles, con la vida y con todo mi ser. Me dueles hasta llevarme a la locura, hasta hacerme desear no sentir nada, creerte un sueño y pensar en hacerte desaparecer. Pero no puedo porque te llevo en el pecho, clavado en lo más hondo y vital de mi pútrido corazón, como un inquilino moroso al que no puedo ni podré sacar.

¡Maldito seas por permitirme amarte, sin saber si tú lograrías sentir lo mismo! Jugaste conmigo, con ese pobre e iluso clavo que debía sacar a otro. Porque tú lo único que deseabas era alejar de ti el fantasma de aquel amor malsano, de esa persona que demostró poderte lastimar como tú ahora me hieres a mí. Y, tal vez— sólo tal vez—yo lo supe desde siempre pero no lo quería asimilar. Prefería vivir en un mundo de ilusiones, donde todo era rosa y yo podía tomarte de la mano con la esperanza de que los días se sucedieran hasta llevarnos al final de nuestras vidas juntos. Eso era lo más cómodo, lo deseable, el único camino por el que esperaba poder transitar en busca de la felicidad.

Pero, para ti no fue así.

Optaste por irte, por tirar esos castillos que construimos con cartas de baraja, demostrando que no crees en el azar ni en el destino ni en ninguna de las cosas que me hiciste pensar que existían. Pero ni siquiera fui capaz de odiarte por ello. Eso es lo que más duele, lo que más atenta contra mi frágil integridad.

No te odio, ni creo llegar nunca a odiarte. He ahí el problema más importante. Hasta el seguir adelante me lo has vuelto complicado, y el olvidarte se me antoja una tarea imposible. Te llevo dentro y te sigo amando con todo el fervor y toda la intensidad de mi ser. Sigo pensando que tú eres quien la persona indicada para mí, pero que no es el momento indicado para nosotros. Que debo aprender algo de todo esto, que debo habituarme a vivir sin ti durante mucho tiempo… o tal vez por siempre. No lo sé.

Pero por hoy, tan sólo por hoy permíteme seguir adelante. No quiero aferrarme a ti para hundirme en el tiempo pasado, ni tampoco deseo que seas mi ancla hacia el presente. Sólo quiero que sepas que no te odio, pero que tampoco pienso perdonarte. No hay nada qué perdonar.

Te amo, así como eres, sin embargo no me haces bien. No eres lo que quiero ni lo que busco en este momento… pese a que te he buscado toda mi vida y quiero compartir lo que soy contigo.

Elegí entregarme a ti, y no me parece que fuese un desacierto. Sólo que ya no es nuestro tiempo y no tolero estar junto a ti. Me haces necesitarte cuando quiero dejar de hacerlo. Amarte cuando deseo hacerte a un lado y permitirle a otros amores albergarse en mí.

Anhelo volver a vivir y enamorarme de la vida. No seas egoísta y dame permiso.

Aléjate de mí y permíteme volver a ser yo…